Etapas de sedimentos y carbón
Antes de llegar a la membrana, el agua pasa por 2–3 prefiltros que retiran partículas grandes, cloro y compuestos que podrían dañar la membrana principal.
La ósmosis inversa es el sistema de filtración doméstica más completo. Fuerza el agua a través de una membrana semipermeable con poros tan pequeños que elimina hasta el 95–99% de los contaminantes disueltos: nitratos, metales pesados, cal, bacterias y virus.
Antes de llegar a la membrana, el agua pasa por 2–3 prefiltros que retiran partículas grandes, cloro y compuestos que podrían dañar la membrana principal.
El corazón del sistema. Solo deja pasar moléculas de agua. Todo lo demás, incluidos nitratos, fluoruros, metales y microorganismos, queda retenido y se elimina por el desagüe.
El agua purificada se acumula en un depósito de presión. Al abrir el grifo dedicado, pasa por un último filtro de carbón que mejora el sabor final.
Nitratos, metales, cal, flúor, bacteria. La calidad del agua resultante es muy alta y constante.
El depósito garantiza agua filtrada al instante, sin esperar como con la jarra.
Se instala bajo el fregadero y necesita conexión a la red de agua y al desagüe. No es algo que se haga en 5 minutos.
Por cada litro purificado se desechan entre 2 y 4 litros por el desagüe. Los modelos modernos mejoran esta ratio.
Si tu municipio tiene problemas de nitratos en el agua, la ósmosis es prácticamente la única solución doméstica eficaz.
Con un depósito de 10–15 litros, el agua filtrada está siempre disponible sin esperar. Más práctico que rellenar jarras.
La membrana elimina la cal disuelta, lo que mejora el sabor, protege los electrodomésticos y reduce el consumo de descalcificador.
Análisis honesto para saber si merece la pena en tu caso concreto.
Leer guíaComparativa por etapas de filtración, caudal y precio.
Ver comparativaQué dan realmente de sí en el día a día y qué mantenimiento exigen.
Leer review