Viertes el agua del grifo
El agua entra en el depósito superior y empieza a pasar por el cartucho por gravedad, sin electricidad ni instalación.
La solución más sencilla y económica para mejorar el agua del grifo en casa sin instalar nada. Una jarra filtrante pasa el agua por un cartucho de carbón activado que retiene cloro, sedimentos y parte de los metales, mejorando sabor y olor en minutos.
Entender el proceso ayuda a sacarle más partido y saber cuándo el filtro ya no rinde.
El agua entra en el depósito superior y empieza a pasar por el cartucho por gravedad, sin electricidad ni instalación.
El cartucho retiene cloro, sedimentos, algunos metales pesados y compuestos que afectan al sabor y al olor del agua.
Ya filtrada y lista para beber. El proceso tarda entre 5 y 15 minutos según la capacidad de la jarra y el estado del filtro.
Capacidad de 1,5 a 2,5 litros suele ser suficiente para el consumo diario sin esperar mucho.
No requiere obras ni permisos. Se coloca en la nevera y listo.
Coste inicial bajo (20–50 €) y recambios asequibles. La opción más económica de todas.
Si el agua de tu zona huele o sabe a cloro, la jarra lo elimina de forma muy eficaz.
La mayoría de fabricantes recomiendan cambiar el cartucho cada mes o tras filtrar unos 150 litros. En zonas con agua muy calcárea, puede acortarse a 3 semanas.
Si el filtrado se ralentiza notablemente o vuelve el sabor a cloro, el cartucho está saturado. Cambiarlo aunque no haya pasado el mes recomendado.
Cada marca suele tener su propio sistema de cartucho. Antes de comprar una jarra, comprueba el precio y la disponibilidad de sus recambios.
Factores clave para no equivocarte: capacidad, certificaciones, precio del recambio y compatibilidad.
Leer guíaTabla comparativa por capacidad, vida del filtro y perfil de usuario ideal.
Ver comparativaPuntos fuertes y débiles de los modelos más populares según uso real.
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