Paso 1
Retirar el aireador del grifo
El aireador es la pieza metálica pequeña al final del caño que mezcla aire con el agua. Desenrósculo a mano o con unas llaves (protege el metal con un paño para no rayarlo). Guárdalo: si alguna vez quieres quitar el filtro, lo vuelves a poner. Limpia la rosca del caño con un paño seco para eliminar restos de cal o suciedad.
Paso 2
Identificar el adaptador necesario
La mayoría de filtros de grifo incluyen en la caja varios adaptadores (M22 macho, M22 hembra, M24, etc.). Comprueba cuál encaja en tu rosca. Si la rosca del caño es macho, necesitas el adaptador hembra correspondiente. Si es hembra, el macho. Si el kit no incluye el adaptador de tu rosca, búscalo en ferretería o en Amazon: cuestan menos de 5 € y son piezas estándar.
Paso 3
Colocar la cinta de teflón y el adaptador
Da 2–3 vueltas de cinta de teflón (PTFE) en la rosca del caño antes de instalar el adaptador. El teflón sella la unión y evita fugas sin necesidad de apretar demasiado. Enrosca el adaptador a mano, bien apretado pero sin herramientas: si usas llave y aprietas demasiado, puedes romper la junta o dañar la rosca del grifo.
Paso 4
Instalar el cartucho y el filtro
Antes de instalar el filtro, sigue las instrucciones del fabricante para preparar el cartucho (normalmente: remojo en agua fría 15 minutos, luego enjuague dejando pasar 5–10 litros). Instala el cartucho en el cuerpo del filtro siguiendo el esquema del fabricante. Rosca el conjunto del filtro al adaptador que ya tienes en el caño. A mano hasta que quede bien ajustado, sin herramientas.