Efecto 1
Acumulación de cal en el sustrato
Con riego repetido de agua dura (más de 300 mg/L de dureza), el calcio se acumula en el sustrato, encostrandolo y reduciendo la permeabilidad. Con el tiempo, el exceso de calcio eleva el pH del sustrato, haciéndolo más alcalino. Esto interfiere con la absorción de nutrientes como el hierro, el manganeso y el zinc, causando clorosis (hojas amarillas) incluso cuando el abono es correcto. Visible especialmente en macetas de interior con tierra que no se renueva.
Efecto 2
Plantas acidófilas: las más afectadas
Las plantas que prefieren sustratos ácidos (pH 4,5–6,5) sufren especialmente con agua dura: azaleas, rododendros, gardenias, camelias, arándanos, helechos y muchas orquídeas. En estas plantas, el agua dura eleva el pH del sustrato progresivamente, bloqueando la absorción de nutrientes. Para estas especies, usar agua de lluvia, agua ablandada (con resina de intercambio iónico sin sal) o agua de ósmosis remineralizada es la solución correcta.
Efecto 3
Manchas blancas en hojas
Las manchas blancas calcáreas en hojas de plantas que se riegan por aspersión son un efecto estético del agua dura: el calcio queda depositado al evaporarse el agua. No es un problema de salud para la planta en la mayoría de casos, pero resulta antiestético y puede taponar los estomas en hojas muy afectadas. En plantas ornamentales de hoja brillante (hoja de cera, anturio, ficus lyrata), se resuelve regando por el sustrato, no por las hojas, o usando agua de menor dureza.
Efecto 4
Plantas carnívoras: el caso extremo
Las plantas carnívoras (Dionaea, Sarracenia, Drosera, Nepenthes) son la excepción más radical: necesitan agua prácticamente destilada o de ósmosis para sobrevivir. Su hábitat natural son turberas y humedales oligotróficos (muy bajos en minerales). Cualquier agua con más de 50–100 µS/cm de conductividad puede dañarlas o matarlas a medio plazo. Para estas plantas, el agua del grifo es directamente inadecuada salvo que pases por ósmosis completa. El agua de lluvia es la alternativa más barata.